Cómo Estudiar La Biblia

 

Dios les enfatiza a Sus hijos la importancia de estudiar la Biblia.

Cómo Estudiar La Biblia

Esta es una responsabilidad que no se puede delegar a Iglesia y Escuelas Cristianas. La Biblia ofrece tantas oportunidades para obtener lecciones objetivas y prácticas que sería una pena estudiarlas sólo un día a la semana. Las verdades eternas se aprenden de una forma más efectiva en el ambiente amoroso de un hogar donde se teme a Dios.

Moisés instó al pueblo a que meditara la Palabra de Dios y la enseñara a sus hijos. Puede colocar la Biblia en su estante de libros y dejar que se empolve, o puede hacerla parte vital de su vida al dedicar regularmente un tiempo para estudiarla. Cuando usted descubra la sabiduría del mensaje de Dios, querrá aplicarlo a su vida y transmitirlo a su familia y a los demás. La Biblia no es sólo una buena lectura, es ayuda real para la vida.

Cuando comience a estudiar la Biblia, determine sus objetivos, métodos y recursos. Si simplemente quiere ser un lector más cuidadoso de la Biblia, tal vez deba empezar por leer una pequeña porción todos los días con un plan de lectura de la Biblia. Si usted quiere poner seriamente su esfuerzo en el aprendizaje de la Biblia, es necesario un compromiso adicional. Este enfoque puede implicar varias horas de estudio a la semana y el uso de recursos adicionales tales como comentarios Bíblicos. Si persigue este nivel de estudio de la Biblia, le será beneficioso adquirir al menos un diccionario y diferentes tipos de comentarios como ayuda.

Recursos valiosos incluyen un diccionario Bíblico, un comentario completo de la Biblia, y un conjunto de comentarios individuales sobre cada libro de la Biblia.

Al estudiar la Biblia paso por paso, el uso de estos recursos, proporcionará parte de la misma ayuda que obtendría si tuviera que estudiar la Biblia en una institución académica.

No importa a qué grupo pertenezca, hay algunos conceptos básicos que aplican:

Tomar En Serio La importancia y La Calidad Del Libro Que Está Estudiando

 

Si bien podemos desear que la Biblia fuese completamente clara, los estudiantes de literatura nunca esperarían eso de otros libros importantes. Cuando se trata de la Biblia, debe ser obvio que debemos estudiarla con el fin de entenderla.

Algunas escrituras, las noticias en el periódico por ejemplo, pueden ser entendidas por casi cualquier lector maduro. Otro escrito, como una obra de Shakespeare, podría requerir a los lectores consultar diccionarios, guías de estudio y otras ayudas debido a la naturaleza de la lengua y la materia.

Otro tipo de escritura, tales como un libro de cálculo por ejemplo, puede requerir años de estudio previo, así como paciencia, esfuerzo y concentración para apreciar siquiera una sola página. La Biblia contiene literatura en todos estos niveles: algunas piezas que cualquier lector puede seguir, otras partes necesitan un poco de ayuda, y otras son bastante difíciles que aún los eruditos veteranos luchan por comprenderlos.

Esto es de esperar. Un libro que afirma ser escrito por Aquel cuyo pensamiento y comunicación pueden variar desde el nivel más simple para el entendimiento humano hasta uno que requiere un serio esfuerzo en busca de La Verdad. Es ingenuo pensar que la Biblia es diferente de toda otra literatura en ser automáticamente comprensible, o que nuestras buenas intenciones y el amor de Dios harán irrelevante la necesidad de estudiar con el fin de apreciar la calidad de las ideas que Él ha puesto por escrito para nosotros.

Respetar Los Géneros De La Biblia

Ningún estudiante serio de la Biblia puede ignorar los diferentes géneros de la Biblia. Diez predominan:

En El Antiguo Testamento

Narrativa
Ley
Sabiduría
Salmos
Profecía

En El Nuevo Testamento

El Evangelio
Las Parábolas
Hechos
Las Carta
Apocalipsis

Consideremos Dos Ejemplos: las parábolas son historias contadas para separar a los estudiantes deseosos de aquellos que no quieren ser molestarse con lo que parece irrelevante para sus propios intereses (Mateo 13:10-17). Por lo tanto, parecen acertijos, que contienen “chistes” para ayudar a los lectores que deseen ver una verdad que de otra forma hubieran perdido. Nuestra cultura no está acostumbrado a las parábolas, pero con el estudio razonable, las parábolas del Nuevo Testamento revelan mucho acerca de la naturaleza del Reino de Dios.

Las parábolas son también algo de origen Mesiánico: sólo Jesús las dice. Otras personas del NT no utilizan las parábolas, porque no eran el Mesías. Del mismo modo, Los Proverbios, forma parte de la literatura sapiencial del Antiguo Testamento, opciones de vida presentadas con frecuencia en forma epigramática, o semi acertijos, que requieren del lector tomar tiempo para entenderlas. Los que trabajan el significado de un refrán a menudo deben leerlo varias veces, y así conocer su contenido a la vez que tratan de entender el punto.

Respetar El Formato

El formato de una guía telefónica requiere encontrar una línea de texto entre miles y aprender de ella cómo ponerse en contacto con alguien. El formato de una novela requiere comenzar por el principio y seguir la historia hasta la última página. El formato de la Biblia requiere apreciarla como una antología de muchos libros, cada uno de los cuales tiene su propia integridad: los lectores de la Biblia debe comenzar por reconocer el género de un determinado libro y leerlo en forma sistemática como una pieza de literatura que contribuye el mensaje general de la antología. En otras palabras, la Biblia es un texto integrado y unívoco lo que beneficia al lector en ambas formas, como libro individual y como conjunto. Por lo tanto, debemos leer la Biblia libro por libro para ver tanto los puntos de cada libro en particular como los de toda la Escritura.

Respetar El Alcance Histórico y El Contexto

En cierto sentido, la Biblia es como un mundo épico, que abarca el comienzo de la historia desde el principio de la creación hasta el fin de la historia misma, cuando nuestro universo se transformará radicalmente. Los libros Bíblicos siempre enfrentan algo que es parte de este cuadro (La historia de la creación de Dios, la caída, el curso de la redención de la misma, y la consumación final de todas las esperanzas de la gente piadosa para un establecimiento permanente de la verdadera bondad). Pocos otros libros, incluso escrituras religiosas, se asemejan a la amplitud de la Biblia.

Respetar La Naturaleza Multidisciplinaria De Un Estudio Cuidadoso

Hay varias maneras diferentes de ver cualquier obra literaria. En el caso de la Biblia, vale la pena mirar desde todos los ángulos que podrían desembocar en beneficio. Es conveniente pensar en estos ángulos, o “pasos” en el proceso de estudio:

  • Texto: Buscar el texto original para evitar tratar un error del escriba que accidentalmente se deslizó como el texto original.
  • Traducción: Estudiar cómo transcribir mejor en una lengua moderna los conceptos que transmite el original Hebreo, Arameo o Griego.
  • Gramática: Analizar el lenguaje del pasaje en cuestión para asegurarse que no se entiende mal.
  • Léxico del Contenido: Buscar el significado correcto de las palabras de un pasaje.
  • Forma: Estudiar la categoría literaria y las características que hacen cualquier pasaje especial.
  • Estructura: Analizar la forma en que los elementos de un pasaje están clasificados y la forma en que afecta a su significado.
  • Marco Histórico: Estudiar el medio en el cual la Biblia fue revelada a los seres humanos, lo que ayuda a dar al punto de su contenido.
  • Contexto Literario: El estudio de cómo un pasaje encaja dentro del libro del cual forma parte y de la forma en que afecta a su significado.
  • Contexto Bíblico: Analizar como contribuye un pasaje al conjunto de la Biblia, y como el resto de la Biblia contribuye a la comprensión del pasaje.
  • Aplicación: Buscar conformar creencias y acciones para la orientación que imparte la Biblia.
  • Literatura Secundaria: Examinar la sabiduría y el estudio diligente de los demás, tal como lo han puesto en libros y artículos.

 

No Trate De Reinventar La Rueda, y No Tratar De Hacer Todo Por Su Cuenta

 

Al leer la Biblia, busque algo que no conozca o no entienda completamente. Haga uso de los muchos buenos recursos disponibles para ayudarle a ser un mejor estudiante de la Biblia por su propia cuenta. Exégesis del Antiguo Testamento y Exégesis del Nuevo Testamento (ver bibliografía) tienen amplias guías bibliográficas sobre los recursos para el estudio de la Biblia. Comentarios y Biblias de estudio son también grandes puntos de partida.

Considere estos 2 ejemplos de recursos en sus respectivas categorías:

Diccionarios Bíblicos: Da una visión general y un breve análisis de prácticamente cualquier tema mencionado en la Biblia, así como los diversos libros y Doctrinas principales de La Escritura. Del mismo modo,

Comentarios Bíblicos: Resumidamente explican pasajes de la Biblia desde un punto de vista de expertos (Cada contribuyente ha adquirido previamente distinción por escribir partes de la Biblia que él o ella cubre en el comentario). Leer con un buen estudio Bíblico proporciona ayuda adicional. Tales recursos introducen a los libros de la Biblia y a temas especiales, además proporcionan notas enfocadas que explican el versículo o pasaje concreto que se investiga.

Tome Notas, Como Un Buen Lector Debería

Si confía plenamente en su propia memoria, va a perder muchas ideas valiosas. Sin embargo, si usted desarrolla una “memoria externa” (las notas de observaciones sobre lo que ha aprendido), podrá conservarlas. Escribir lo que usted ha aprendido también le obliga a expresar sus pensamientos de forma más convincente y cuidadosamente que si se limita a confiar en lo que pueda recordar. La memoria se desvanece con el tiempo, pero las notas escritas ofrecen un elemento de estabilidad y continuidad de lo que ha aprendido en el estudio Bíblico.

Respete La Diferencia Entre Las Palabras y Los Conceptos

La mayoría de las personas no están conscientes de la diferencia entre las palabras y los conceptos, pero es siempre esencial respetar estas diferencias para desarrollar una correcta interpretación de La Biblia. Por ejemplo, en Lucas 15, cuando Jesús ilustra lo que significa “Amar a tu prójimo como a ti mismo”, le cuenta la historia del Buen Samaritano. Esta historia no incluye las palabras “amor”, “vecino”, o “yo”, pero la historia ricamente incluye el concepto de amar al prójimo como a uno mismo y muestra cómo funciona este concepto en una ilustración ejemplar.

Un aspecto importante del estudio de La Biblia es la comprensión de los términos utilizados en el texto. Pero aún más importante es la comprensión de los conceptos utilizados, el “punto”, “significado” o “sentido” de un pasaje, verso, declaración, o la palabra.

Ore Para Pedir Ayuda

Por último, clame a Dios en busca de ayuda y orientación en el estudio de Su la Biblia. Por medio de Su Poder, Dios le ayudará a tener el deseo, la paciencia y el discernimiento para reconocer las verdades sencillas de la Biblia sin hacerlos innecesariamente complicado, y reconocer conceptos difíciles sin reducirlas a algo simplista.

Bibliografía
Barr, James. The Semantics of Biblical Language. Eugene, Oreg.: Wipf and Stock, 2004.
Fee, Gordon. New Testament Exegesis: Una Guía para Estudiantes y Pastores. 3rd ed. Louisville, Ky.: Westminster John Knox, 2002.

       

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